Confiamos en que un médico o una clínica nos cuiden. Cuando esa confianza se rompe por un error evitable, el daño puede ser enorme y permanente. La negligencia médica existe cuando la atención no cumplió el estándar de cuidado que se esperaba y, por eso, el paciente sufrió un daño.

¿Qué se considera negligencia médica?

No todo mal resultado es negligencia: la medicina tiene riesgos. Hay negligencia cuando se actuó por debajo de lo que un profesional diligente habría hecho. Casos típicos:

  • Errores de diagnóstico o diagnósticos tardíos.
  • Errores en una cirugía o en la anestesia.
  • Falta de control o seguimiento del paciente.
  • Medicación equivocada o dosis incorrectas.
  • Infecciones por falta de protocolos de higiene.
  • Falta de información o de consentimiento informado.

¿Cómo se prueba la mala praxis?

La pieza central es la ficha clínica, que tienes derecho a solicitar. A partir de ahí, se construye el caso con peritajes médicos de especialistas que evalúan si hubo o no un apartamiento del estándar de cuidado, y se demuestra el vínculo entre ese error y el daño sufrido.

Pide tu ficha clínica. Por ley, el establecimiento debe entregarte una copia. Es el primer paso y conviene solicitarla cuanto antes.

¿Qué puedo reclamar?

  • Daño emergente: nuevos tratamientos, cirugías reparadoras, medicamentos.
  • Lucro cesante: ingresos perdidos por la incapacidad.
  • Daño moral: el sufrimiento físico y psicológico del paciente y, en casos graves, de su familia.

¿Contra quién se reclama?

Depende de dónde ocurrió. Si fue en el sistema público, suele reclamarse la responsabilidad del Estado (con un procedimiento y plazos propios). Si fue en una clínica privada, se reclama contra la institución y/o los profesionales. Definir bien esto al inicio es clave.

¿Qué plazo tengo?

Los plazos varían según se trate del sistema público o privado, pero en general se cuentan en años desde que se conoció el daño. Como cada caso es distinto y los plazos pueden ser breves, lo recomendable es consultar pronto para no perder tu derecho.